
La cadena ovina bonaerense consolida su crecimiento a partir de una estrategia que combina infraestructura, financiamiento, agregado de valor y promoción del consumo.
Ese fue uno de los ejes de una nueva reunión de la Mesa Ovina Provincial, encabezada por el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez.
Buenos Aires cuenta actualmente con 1.542.772 cabezas ovinas y 20.326 unidades productivas, convirtiéndose en la provincia con mayor cantidad de establecimientos ovinos del país.
En ese contexto, el funcionario destacó el peso territorial de una actividad que, según remarcó, tiene una fuerte presencia de pequeños y medianos productores.
“Para nosotros, la cadena ovina es una cadena muy importante, que implica mucho desarrollo local, movimiento de productores y movimiento regional. Por eso la valoramos, la consideramos y la ponemos siempre en un lugar importante”, sostuvo Rodríguez.
“Fue un golpe la eliminación de la implementación concreta de la ley Ovina, porque era sin duda una asistencia importante, y sobre todo que llegaba a aquellos entramados de medianos y de pequeños productores, que son también los más numerosos en la provincia de Buenos Aires”, afirmó.
La carne ovina también vive un empuje exportador: crecimiento del 34% en el primer semestre
Uno de los principales avances señalados durante la reunión fue el crecimiento de la infraestructura de faena. De acuerdo con los datos presentados, la cantidad de frigoríficos ovinos pasó de 15 en 2019 a 29 en 2025, en un proceso que incluyó la apertura y ampliación de establecimientos.
Rodríguez vinculó este crecimiento con una de las dificultades que había identificado el Ministerio al inicio de la gestión: la distancia que debían recorrer los productores para acceder a un establecimiento habilitado.
“Duplicamos la cantidad de frigoríficos en la provincia de Buenos Aires, cuando el primer problema que diagnosticamos en 2019 era que los productores tenían que hacer 200 kilómetros para conseguir un frigorífico”, explicó.
La estrategia también contempló acciones para promover el consumo de carne ovina y fortalecer el agregado de valor, especialmente en la producción de lana. Para el ministro, el desafío pasa por abordar la cadena de manera integral y evitar que las políticas se concentren en un único eslabón.
Ver esta publicación en Instagram
Durante el encuentro también se repasaron las herramientas de financiamiento disponibles para los productores, con líneas destinadas tanto al capital de trabajo como a inversiones en infraestructura intrapredial.
El Ministerio cuenta con créditos para la adquisición de animales, genética y productos zoofitosanitarios, además de financiamiento para corrales, comederos, aguadas, galpones y alambrados.
Las líneas contemplan modalidades a tasa fija y a valor producto, con una alternativa a tasa cero cuyo capital se actualiza mediante índices de referencia vinculados a la producción de carne ovina y fibra textil.
Leche de oveja: el “superalimento” que la ciencia argentina quiere hacer brillar
A la vez, uno de los desafíos planteados fue encontrar nuevos destinos para la lana. En la Mesa Ovina se analizaron proyectos para utilizarla en aislantes térmicos y biofertilizantes, además de avanzar en ensayos mediante las capacidades científicas y experimentales de la Provincia.
“Cuenten con nosotros, tanto con el proyecto de aislantes térmicos como con este proyecto de biofertilizantes. Me parece que hay que buscarle otras alternativas a la lana. Así como pensamos en la carne y el consumo, hay que buscarle otras alternativas a la lana”, sostuvo Rodríguez.
El desarrollo de nuevos usos cobra relevancia en un contexto en el que el valor de referencia de la lana Corriedale producida en el territorio bonaerense registró en agosto de 2026 una baja interanual del 6,1%.
El fortalecimiento de la cadena también contempla la participación de universidades, organismos técnicos, cooperativas, organizaciones de productores y centros de acopio.
Durante la reunión participaron representantes del INTA y de distintas facultades y universidades bonaerenses, junto con referentes de las mesas ovinas regionales.
La articulación apunta a generar soluciones productivas y acelerar procesos de innovación y agregado de valor. En ese sentido, las chacras experimentales del Ministerio aparecen como espacios para validar nuevas alternativas.
“También hay mucho de explorar. Y sabemos que eso, en definitiva, necesita de un acompañamiento técnico. Por supuesto que cuentan también con nuestras chacras experimentales para hacer ensayos, porque es fundamental”, afirmó el ministro.
Durante 2025 y 2026, la Provincia también impulsó acciones vinculadas a la apertura y ampliación de espacios de faena, la promoción del consumo de carne ovina, el agregado de valor de la lana y las supervisiones a empresas de esquila en el marco de PROLANA.
Con impulso chino, la lana también cierra un ciclo 2025/26 de fuerte crecimiento exportador
El objetivo planteado en la Mesa Ovina es sostener una política que permita transformar el potencial productivo de la actividad en mayor desarrollo territorial. “Estamos convencidos de que con los recursos y las posibilidades que tenemos desde la Provincia, y aunando esfuerzos, tenemos que acompañar a este sector que tiene muchísimo potencial”, concluyó Rodríguez.