
Por Ezequiel Cruz – director general de Grupo Cencerro
En Grupo Cencerro volvemos a poner a disposición del sector agropecuario los datos de nuestros cierres preliminares de la campaña gruesa.
Esta información, consolidada a partir del acompañamiento en gestión económico-financiera a más de 220 empresas del sector, busca servir de guía y respaldo para los productores en el contexto actual.
La campaña de gruesa 2025/26 estuvo marcada por un fuerte estrés hídrico durante el verano, lo que impactó directamente en los rendimientos y generó una alta variabilidad entre zonas.
Aun dentro de regiones relativamente homogéneas, se observaron diferencias significativas en los resultados productivos.
Comenzando con el maíz, el cultivo exhibe realidades muy diversas según la región.
En cuanto al girasol, esta oleaginosa presenta un comportamiento económico y productivo más estable frente al maíz.
Si bien los resultados exhiben cierta variabilidad según la región, desde Grupo Cencerro proyectamos rendimientos de entre 1,8 y 3 tn/ha, con márgenes que oscilan entre los 150 y 400 USD/ha en ambientes de buena aptitud.
Específicamente, en el sur bonaerense se registran los rendimientos más altos (alcanzando las 3 tn/ha), mientras que la provincia de La Pampa presenta rindes inferiores, aunque con un perfil agronómico más defensivo.
En esta última región, se estiman rentabilidades que oscilan entre un 9% y un 57%.
Así, el girasol ingresa a la campaña 2026/27 bajo un escenario particular: frente a una relación stock-consumo ajustada en el hemisferio norte, el mercado global se recuesta sobre la oferta sudamericana, con un marcado protagonismo de Argentina.
En este sentido, los reportes anticipan una campaña local de gran magnitud, proyectando volúmenes de producción en niveles récord.
Con respecto a la soja, los resultados económicos varían fuertemente según la zona, pese a que los rindes resultan bastante homogéneos.
La clave de esta disparidad radica en la estructura de costos, siendo el valor del arrendamiento el factor más determinante.
El alto valor del costo de la tierra ha elevado de forma directa el rendimiento de indiferencia, lo que ha reducido considerablemente el margen de maniobra y aumentado la vulnerabilidad del planteo ante posibles mermas productivas.
Además, la 2025/26 se destaca por los altos costos de los agroquímicos y labores, que terminaron siendo relevantes dentro de los planteos generando diferencias significativas entre zonas.
En conclusión, la campaña gruesa está cerrando con una alta variabilidad económica: las diferencias en los rindes impactaron de lleno en los márgenes y generaron una amplia dispersión de resultados.
El estrés hídrico que pasaron algunos cultivos de primera y el costo del arrendamiento han sido las variables críticas, ya que al elevarse el rinde de indiferencia, se recortó drásticamente el margen de acción ante cualquier caída en la producción.
Bajo este panorama, en materia comercial será clave capitalizar las oportunidades de venta que surjan durante noviembre. Ante un mercado sin expectativas de subas sostenidas, la estrategia debe enfocarse en aprovechar estas ventanas puntuales de mejora.