
La reciente edición de Expoagro fue el espacio en el cual la firma Redekop presentó un sistema de control para el manejo de malezas resistentes, una problemática más que extendida en el campo.
Juan Giustertti, gerente para Latinoamérica de Redekop, remarcó que la firma puso el foco en América Latina, a la cual señaló que es una de las regiones que más agroquímicos aplica al suelo. Por lo tanto, se bucan soluciones que reduzcan el uso de herbicidas y optimicen su eficiencia.
Giustertti explicó que el campo argentino “enfrenta un problema creciente de resistencia, que impacta directamente en los productores”.
“Esta situación no solo incrementa la cantidad de herbicidas y la inversión necesaria al momento de sembrar, sino que también afecta la performance del cultivo, al competir con las malezas”, repasó.
Por eso, ante el avance de las resistencias, especialmente al glifosato, la compañía presentó una solución utilizada en otros mercados como Australia, donde 7 de cada 10 máquinas ya cuentan con la tecnología del destructor de malezas.
“Se trata de un sistema mecánico que actúa durante la cosecha, montado en la cola de la cosechadora, debajo del picador, y procesa todo el material que sale de la zaranda, concentrando y destruyendo hasta un 99% de la semilla de malezas”, presentó.
Al atacar directamente la semilla, que es el origen del problema según Giustertti, “se logra un mayor control de las malezas resistentes y del rebrote”.
“Lo que buscamos es ir reduciendo el banco de semilla año tras año. Uno sabe que la semilla, por ejemplo, el yuyo colorado (Amaranthus), puede tener una latencia de hasta 5 años. Nosotros lo que buscamos es reducir eso y lograr disminuir en un 20% el uso de herbicidas por año”, comentó.
Además como gran parte de las cosechadoras se encuentra en manos de contratistas, el “destructor de semillas” se presenta como “una herramienta de valor adicional, que podría transformarse en un requerimiento y una barrera de entrada para quienes ofrecen servicios de cosecha”.
Redekop comenzó a implementar la tecnología en Argentina en 2022, con pruebas en distintas zonas del país que mostraron “hasta un 99% de eficiencia, mejoras en la performance de los cultivos y ahorro en herbicidas”.
La empresa continúa expandiendo su presencia en la región, participando en países como Chile y Brasil, donde trabaja junto a Bayer y con grandes grupos productivos como SLC, Amaggi y Bom Futuro, que ya incorporaron esta tecnología.