
Tras un 2025 que cerró con una caída del 2,5% en la faena bovina, el comienzo de 2026 no ha traído un cambio de tendencia.
Por el contrario, en enero se profundizó el tobogán que viene atravesando la actividad en los frigoríficos, que a lo largo del mes recibieron 1,014 millones de cabezas, un 10,4% o 118.100 animales menos que en diciembre, y una baja del 11,8% o 136.200 animales con respecto al mismo mes del año pasado.
Incluso si se ajusta la comparación por cantidad de días hábiles del mes, que fueron 21, la caída con relación a diciembre es del 14,7%, según el informe mensual del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC.
En la práctica, la faena diaria en el inicio de 2026 fue de 48.300 cabezas, cuando el mes anterior el promedio había alcanzado 56.600.
De todos modos, en lo que es la producción final de carne, la baja no fue tan pronunciada debido a que continuó un aspecto positivo que tuvo 2025: el crecimiento en el peso de los animales faenados.
“La producción de carne bovina obtenida en enero de 2026 resultó cercana a las 239.100 toneladas equivalente res con hueso, que implica una caída de 8,1% con respecto al mes de diciembre del año pasado; y una caída de un 10,0% con respecto al mes de enero del año 2025”, sostuvo Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC.
La clave es que el peso promedio de las carcasas bovinas correspondiente al primer mes del corriente año alcanzó los 235,7 kilogramos, siendo un 2,6% superior a los 229,6 kilogramos del último mes de diciembre; y resultando también un 2,1% mayor a los 230,9 kilos de enero de 2025.
Por otro lado, una leve señal de alerta fue un incremento en el porcentaje de hembras dentro de la faena.
Vaquillonas y vacas representaron el 47,3% del total, por encima del 46,3% registrado en el mismo mes del año anterior.
No obstante, ante la caída general de la faena, en términos absolutos se remitieron en enero a faena cerca de 52.400 hembras menos que en el mismo periodo del año anterior.