
El camino de retorno del girasol a los campos argentinos está lejos de frenarse: por el contrario, acelera a todo ritmo y la presente campaña va rumbo a transformarse en un nuevo mojón de este crecimiento.
Tras lo que fue una cosecha 2024/25 excelente y una siembra para el actual ciclo que creció a grandes pasos, la marcha de la zafra 2025/26 sigue la senda de la expansión.
Como botón de muestra, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en su Panorama Agrícola Semanal (PAS), elevó en 400 mil toneladas su pronóstico de cosecha para la oleaginosa.
Nueva proyección de producción – girasol 2025/26.
Seguí el estado de los 6 principales cultivos en el dashboad de datos PAS y ECC https://t.co/m05YqTajB1.
Descargá la síntesis del informe:https://t.co/fwrVCegiKc pic.twitter.com/UQwnIMFalB— Bolsa de Cereales ETyM (@BolsadeC_ETyM) February 5, 2026
Hasta hace 15 días, la entidad porteña calculaba una producción girasolera de 5,8 millones de toneladas, y ahora elevó esa cifra a 6,2 millones.
Según el PAS, “este ajuste responde, no solo a los buenos resultados registrados en el NEA, Córdoba y Centro-Norte de Santa Fe, sino a que luego de las lluvias de las últimas dos semanas, las estimaciones de rendimiento esperado para los Núcleos y para el Norte de la Pampa-Oeste de Buenos Aires se ubican por encima de los 25 quintales por hectárea”.
Hasta ahora se lleva cosechado alrededor del 28% de los lotes, con un rinde promedio de 22,8 quintales por hectárea, lo que implica 1,4 quintales más que el promedio obtenido a similar fecha de la campaña pasada y que hasta ahora es el máximo histórico.
“No obstante, permanece la incógnita sobre los resultados que se obtendrán sobre el centro y sur de Buenos Aires y La Pampa, donde la oleaginosa transita entre floración y llenado de granos con un 20 a 30% del área bajo condiciones limitantes de humedad, y escasos a nulos pronósticos de lluvias”, advierte el PAS.
El girasol empuja fuerte, con todos los vientos a favor: rindes, precios y una oportunidad global
Con todo, debe decirse que, de confirmarse la proyección de 6,2 millones de toneladas, implica un notable incremento del 32% frente a los 4,7 millones de toneladas que estimó la Bolsa porteña para el ciclo anterior.
Además de tratarse el máximo en la serie desde que esta entidad lleva registros, se transformaría en la segunda mejor cosecha de la historia, si se cruza esta base de datos con la de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP).
En los archivos oficiales, la mayor cosecha es la de 1998/99, con 7,1 millones de toneladas. Luego le siguen los 6 millones de toneladas del ejercicio 1999/00, por lo que la producción 2025/26 está camino a ubicarse como mínimo en el podio.
El Gobierno aún no ha formulado un cálculo oficial, pero de su proyección de siembra se desprende una cosecha que superará, como piso, los 6 millones de toneladas.
En la campaña pasada, la SAGYP cerró la producción en 5,6 millones de toneladas, con una superficie implantada de 2,4 millones de hectáreas.
Para el presente ciclo, el área se elevó a 3 millones de hectáreas, por lo que solo de mantenerse los rindes similares a los del año pasado, la cosecha bordearía los 7 millones de toneladas, cerca del récord.
Mientras tanto, el informe semanal de estimaciones agrícolas de la SAGYP menciona lo siguiente para el girasol en las diferentes provincias productivas: