
De marzo de 2020 a enero de 2026: ese es el tiempo que pasó desde que Vicentin entró en el derrotero de un concurso de acreedores que parecía iba a ser eterno, hasta que llegaron los primeros pagos a quienes habían quedado con deudas a su favor, en una de las crisis empresarias más emblemáticas de la historia argentina.
Según informó “Nueva Vicentin”, tal la denominación que eligió el Grupo Grassi tras quedarse con el control de la compañía a mediados de diciembre pasado, este lunes se llevaron a cabo los primeros pagos previstos dentro de la propuesta de Cramdown recientemente homologada por el Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, a cargo del Juez Fabián Lorenzini.
“Este acto marca un nuevo y trascendente hito para la Nueva Vicentín Argentina, en el que comienzan a hacerse efectivos los pagos que fueran conformados por los acreedores que adhirieron a las distintas opciones ofrecidas dentro de la propuesta”, precisó la empresa.
En este caso en particular, se trata de los anticipos financieros estipulados para los acreedores que se encuentran incluidos en las categorías A2 y A3.
“Al momento, un total de 664 acreedores recibieron el pago y se continúan procesando los restantes acreedores que pertenecen a estas categorías, que están completando la respectiva documentación”, indicó la firma.
Cabe recordar que:
Por otro lado, Nueva Vicentin afirmó que, en cuanto a la actividad industrial, la planta de Ricardone se encuentra funcionando a pleno, procesando cerca de 90.000 toneladas mensuales de girasol y sus subproductos, en tanto en la Planta de San Lorenzo, se están llevando a cabo las tareas de actualización y mantenimiento durante la parada anual programada, para lo cual ya se están implementando las inversiones que fueran comprometidas a tal fin.
“A su vez, se encuentran en proceso de análisis y evaluación todas las unidades de negocio del grupo, con el objetivo de avanzar en una pronta puesta en valor y reactivación de las mismas”, concluyeron.